Aprende a distinguir entre lo que es o no una urgencia veterinaria

por May 7, 2015General, Salud y bienestar0 Comentarios

Cuando adquirimos un perro nos comprometemos a cuidarlo lo mejor posible y a responsabilizarnos de él, de sus actuaciones, cuidado y salud. Es prácticamente imposible pensar que nuestro perro no se pondrá enfermo ninguna vez a lo largo de su vida, o que no tendremos que enfrentarnos a una posible situación que requiera de una actuación urgente, por este motivo es muy importante diferenciar entre lo que es y no es una urgencia veterinaria.

Ante una posible situación de emergencia lo más importante es guardar la calma, actuar con sentido común y ante la duda llamar o acudir al veterinario o clínica de urgencia, esto lo damos por supuesto.

Los perros, al igual que nosotros pueden enfrentarse a innumerables situaciones que podemos catalogar como de urgencia, es imposible tratarlas todas en un artículo, así que vamos a comentarte las más habituales para que las tengas controladas: heridas, torsión de estómago y fracturas de huesos.

Los perros son animales bastante activos y por lo general buscan una y mil formas para pasar las horas muertas de la manera más entretenida posible, por eso no es de extrañar que de vez en cuando aparezcan con alguna herida que puede haber sido ocasionada por multitud de cosas, incluso por ellos mismos al lamerse o morderse.

Las heridas superficiales pueden ser de dos tipos: abiertas o cerradas. Cuando hablamos de heridas cerradas nos referimos a las que no muestran signos externos en la piel, normalmente se producen por golpes o impactos de diversa índole e indican que existe una lesión en planos más profundos. Las heridas abiertas son las más fáciles de detectar, ya que mostrarán sangre, abrasiones, incisiones, desgarros o cortes. Si detectamos que nuestro perro puede tener una herida cerrada porque vemos que se queja, se ha dado un golpe fuerte o notamos algún tipo de evidencia, lo mejor será intentar manipularlo con delicadeza y llevarlo al veterinario para que realice una exploración completa que le permita obtener una valoración de los posibles daños. Si por el contrario la herida es abierta, nos será mucho más sencillo determinar la gravedad y si requiere o no de la asistencia de un profesional. Si la herida es pequeña y superficial podemos cubrirla para evitar que se infecte y limpiar la zona afectada con antisépticos suaves que estén indicados para el uso veterinario, y agua.

Si vemos que le sale mucha sangre y la hemorragia no se detiene ni podemos controlarla, será necesario ejercer presión directa sobre la zona afectada, si aun así continúa, deberemos hacer un torniquete hasta la intervención del profesional. En todos estos casos, menos en los de heridas muy superficiales y pequeñas de fácil curación, deberíamos acudir a un profesional para que realice una valoración y pueda ofrecerle a nuestro perro los cuidados que precisa: antibióticos, pomadas, vendaje, sutura, etc.

Las fracturas ocupan la mayoría de las urgencias veterinarias, y pueden estar causadas por golpes, caídas, atropellos, etc. Cuando un perro sufre una fractura normalmente podremos detectar que se queja, le duele, permanece en una posición anómala, no camina correctamente, etc. Si creemos que nuestro perro se ha fracturado algún hueso, lo primero que debemos hacer es intentar tranquilizarlo e inmovilizarlo delicadamente para que no realice movimientos bruscos, no intentaremos cambiarlo de posición ya que esto podría agravar la fractura, y rápidamente acudiremos a un profesional. Ante la duda podemos llamarlo para que nos indique la mejor forma de llevarlo minimizando los daños.

De lo último que vamos a hablarte es de la torsión de estómago, un término que seguramente habrás escuchado en alguna ocasión, sobre todo si tu perro es de tamaño mediano o grande, ya que son los más propensos a sufrir un episodio de este tipo. La torsión de estómago en los perros se produce por un aumento del tamaño del estómago debido a una acumulación de líquido o gas que no puede expulsarse de forma natural debido al cambio de posición que ha sufrido el estómago, un giro que le provoca una estrangulación de muchos vasos sanguíneos importantes y comprime los órganos que lo rodean. Esta es una dolencia grave que requiere de una rápida intervención por parte del veterinario, ya que es muy dolorosa para el perro y puede incluso ocasionarle la muerte en poco tiempo si no se actúa de forma inmediata.

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