Aprende cómo funciona el oído de tu perro

por Abr 28, 2015Salud0 Comentarios

El oído es uno de los sentidos más desarrollados de los perros, ¿sabías que pueden oír cosas cuatro veces más lejanas y más agudas que cualquier persona? De esta manera no es de extrañar que puedan percibir, por ejemplo, que alguien esté llegando a casa mucho antes de que suene el timbre o que escuchemos sus pasos.La agudeza de su oído es fascinante; pueden diferenciar matices en el sonido, tonos de voz e incluso despertarse instantáneamente si oyen un sonido que les resulta familiar, como el de su correa.

Esta sensibilidad auditiva no sólo los convierte en grandes guardianes, sino que además define su forma de relacionarse, entender su entorno u obedecer las órdenes que les damos. De esta manera, conocer algo más sobre este sentido nos acercará a entender su mundo y mejorar  nuestra manera de educarlos.

El oído del perro está formado por tres partes diferentes: el oído externo, medio e interno. Pero ¿cómo funciona?

El proceso de audición es sencillo. La onda sonora generada por cualquier fuente que llame la atención de nuestro perro es captada y canalizada por la estructura más visible del oído, el pabellón auricular u oreja. Esta estructura ha evolucionado a lo largo de tiempo. Es una parte muy móvil y funcional, formada por 17 músculos, 8 más que la humana. Partiendo de la oreja erguida y pequeña del lobo –parecidas a las del pastor alemán, ha ido adoptando numerosas formas en función de cada raza.

Una vez captada, la onda sonora viajará atravesando el conducto auditivo hasta el tímpano, que cuenta con una característica forma de L ideada para protegerlo. Curiosamente, al mismo tiempo, no resulta positiva para eliminar sustancias nocivas como la cera, por lo que hay que mantener cierto control en su limpieza.

Cuando las ondas llegan al tímpano hacen que éste vibre. Posteriormente unos pequeños huesecillos ampliarán dichas vibraciones que, una vez en el oído interno, se transformarán en una señal inteligible para el cerebro del animal. El oído interno es también el responsable del equilibrio, por lo que cualquier disfunción hará que nuestro can se tambalee, se despiste o caiga hacia un lado, como sucede en el caso del síndrome vestibular.

Cómo cuidar sus orejas

Los oídos de nuestro perro son una de las estructuras más delicadas que poseen, y su salud depende, entre otras cosas, de mantener unas pautas regulares de limpieza. En general, el proceso debe hacerse cada tres semanas; pero dependerá del tipo de oreja, de la herencia y de la situación específica de cada perro. Hay algunos animales más propensos a la infección de oídos que otros, por lo que en estos casos habrá que llevar un mayor control.

Este tipo de cuidados debe iniciarse cuando aún es un cachorro, acostumbrándolo así a que no lo rechace cuando se produzca.

Deberemos procurar conservar el conducto auditivo libre, manteniendo a raya el cerumen y el pelo. En este último caso, debemos ser muy cuidadosos, y valorar acudir a un profesional si resulta difícil o tememos hacerle daño a la hora de eliminar el pelo sobrante.

Seguir esta rutina evitará que nuestro perro sufra inflamaciones o infecciones, llegando a desarrollar otitis u otras patologías más graves que le produzcan dolor, y afecten a su audición y equilibrio.

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