En las clínicas veterinarias, es habitual encontrar varios tipos de herramientas y artilugios específicos para cumplir cada una de sus funciones médicas. Desde el fonendoscopio hasta el electrocardiograma. Sin embargo, en estos últimos años han surgido nuevas herramientas que permiten unificar y sustituir algunas de ellas para mejorar los procesos internos de las clínicas veterinarias.

Una de estas herramientas es el monitor multiparamétrico. Un instrumento que permite al veterinario hacer un seguimiento en vivo de los principales indicadores clave de la salud de sus pacientes. ¿En qué consiste y cuáles son sus principales beneficios? ¿Merece la pena contar con un monitor multiparamétrico en tu clínica veterinaria? ¿Hay otras opciones más adecuadas? En este artículo, vamos a averiguar las respuestas a todas estas preguntas.

 

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Qué es un monitor multiparamétrico veterinario

El monitor multiparamétrico es un dispositivo veterinario cuya función consiste en hacer un seguimiento de las principales constantes del paciente. Suelen ser muy comunes en hospitales, UCI o en centros especializados, ya que sobre todo se emplean en operaciones avanzadas que requieren de anestesia y en la monitorización de pacientes inestables. 

En el mercado, encontramos distintos tipos de monitores multiparamétricos: los compactos y los modulares. A través de los monitores compactos, es posible hacer un seguimiento básico. Sin embargo, según las necesidades de la clínica, es posible ampliar sus funciones para tener una imagen más completa del estado de la salud del animal. La elección dependerá del nivel de detalle al que sea necesario llegar.

 

Principales ventajas y desventajas del monitor multiparamétrico

¿Conoces cuáles son los principales beneficios de estas herramientas? Sus principales ventajas son, por un lado, la precisión del seguimiento de los parámetros del animal, que permiten practicar una operación con la seguridad de tener el control sobre la situación y, por otro, asegurar una monitorización más acurada del paciente dado su estado.

No obstante, para poder usarlo será necesario utilizar herramientas que estén en contacto con el animal, como pinzas o parches. En caso de que el animal se mueva, esto puede ocasionar algunas dificultades a la hora de hacer el seguimiento. Aun así, en el momento del empleo del monitor, el animal suele estar dormido mediante la anestesia o en un estado que permite su uso (shock, coma…).

Sin embargo, la principal desventaja de contar con un monitor multiparamétrico es su elevado precio, que suele rondar los varios miles de euros (entre 3.000 € y 6.000 € los más asequibles). 

No todas las clínicas veterinarias pueden permitirse un coste inicial tan elevado. En estos casos es habitual preguntarse si realmente merece la pena hacer esta inversión, sobre todo si las operaciones que se aplican son rutinarias. Contar con otro tipo de herramientas con una función similar puede ser de gran ayuda para abaratar los costes de la clínica y seguir ofreciendo un servicio excelente.

 

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Opciones complementarias al monitor

Por ejemplo, una herramienta complementaria ideal al monitor es el arnés multiparamétrico. Este tipo de dispositivo es ideal para aquellas clínicas que necesiten hacer un seguimiento de las constantes del paciente durante las operaciones rutinarias (como la castración o la limpieza dental del paciente), en el que no sea necesario manipular la parte del animal que cubre el arnés.

Además, el arnés no solo es una opción más económica que la del monitor multiparamétrico. También es útil emplearlo para otras tareas rutinarias, como la toma de la frecuencia cardíaca o el seguimiento postoperatorio del paciente. Por otro lado, ofrece una visión mucho más extensa de la recuperación del animal, ya que gracias a su conexión inalámbrica, puede recopilar datos de su estado en diferentes momentos del día.

No obstante sus ventajas, será necesario tener en cuenta que el arnés no podrá cubrir todas las funciones necesarias para una operación compleja. Por ejemplo, ,no cuenta con el seguimiento de la saturación de oxígeno, que se suele monitorizar con un pulsioxímetro, con una pinza en la lengua del animal o con la monitorización del nivel de dióxido de carbono.

 

Contar o no con un monitor multiparamétrico

En definitiva, contar con monitor multiparamétrico dependerá del uso que le quieras dar. Sin embargo, si realizas procedimientos electivos menores (limpiezas dentales, radiografías en sedación) o quieres mejorar tu monitorización post quirúrgica o post sedación, es posible que una opción mucho más económica y multiuso como el arnés sea ideal para vosotros.

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