La telemedicina veterinaria ha sido uno de los temas centrales durante estos últimos años, sobre todo desde su aceleración durante el confinamiento vivido en España a inicios del 2020. Desde entonces, esta manera de atender a los clientes ha evolucionado a un ritmo vertiginoso. Gracias al empleo de dispositivos inalámbricos, como el arnés multiparamétrico, ha sido posible mejorar la atención a los pacientes que no acudían a la clínica.

En este artículo vamos a revisar cómo los dispositivos en telemedicina veterinaria han permitido mejorar la relación entre el cliente y el profesional. Además, también revisaremos los principales motivos por los que deberías apostar por este tipo de instrumentos para mejorar el rendimiento de tu clínica.

 

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El auge en la telemedicina veterinaria

Tal como comentábamos, el campo de la e-health y el m-health (el empleo de tecnología y dispositivos móviles en salud) ha ido en ascenso desde hace años, también en el campo de la veterinaria. 

Gracias al avance de las tecnologías en comunicación y de la mejora en la calidad de las videollamadas, cada vez ha sido más frecuente hacer consultas vía online. Sin embargo, no fue hasta el confinamiento de 2020 cuando la mayoría de profesionales se vieron obligados a implementar rápidamente estas metodologías de trabajo.

Una de las preguntas que puede hacerse el profesional es: ¿hasta qué punto es legal implementar esta práctica? Aunque algunos países ya han regulado la telemedicina (como Estados Unidos o Francia), en España todavía no se ha tratado esta materia. Aun así, el Colegio de Veterinarios sí lo trata en su código deontológico. Permite concluir con una diagnosis y la prescripción de recetas, pero solo en caso de que previamente el veterinario haya podido practicar un examen directo al paciente.

Los dispositivos de telemedicina, una buena opción para los casos leves

En otras palabras, la telemedicina es una opción idónea para aquellos casos leves en el que, por ejemplo, el paciente necesita hacer un seguimiento postoperatorio o de un tratamiento. Otro caso ideal sería cuando el cliente necesite hacer una consulta esporádica sobre el comportamiento del animal o, incluso, quiera poner en práctica la medicina veterinaria preventiva

De hecho, son muchos los casos en que las tres partes (veterinarios, clientes y pacientes) pueden salir beneficiados. Por ejemplo, tanto el veterinario, como el cliente pueden ahorrar tiempo y mejorar la relación, ya que resulta mucho más fácil solventar las dudas referentes a la salud de nuestros compañeros peludos. 

De este modo, también resulta más fácil combatir la desinformación que el cliente pueda obtener a través de páginas encontradas en los buscadores. Poder consultar directamente con un profesional le ayudará a tener una idea mucho más clara de su situación.

 

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Principales ventajas de emplear dispositivos en telemedicina veterinaria

Tal como explica Lori Teller, la vicepresidenta de la American Veterinary Medical Association, “estas herramientas nos permiten hacer más con la telemedicina” (fuente: Portal Veterinaria). Una de las principales desventajas de la telemedicina es el hecho de no poder hacer un examen directo al animal. Sin embargo, gracias al uso de instrumentos como los wearables, en algunos casos es posible paliar esta falta de contacto.

En primer lugar, permiten capturar y almacenar datos relevantes de la salud del animal para su análisis, aunque no se encuentre en la consulta. Por ejemplo, es posible medir algunos parámetros, como el ritmo cardíaco o la presión arterial. Además, el veterinario también podrá disponer de datos más específicos para mejorar su diagnóstico.

En segundo lugar, este tipo de dispositivos permiten tener datos que de otra manera no sería posible recopilar. Por ejemplo, es posible recoger datos del animal en reposo o detectar si hay algún cambio en el comportamiento o si duerme más de la cuenta. Gracias a estos datos, el veterinario podrá tener un hilo del que tirar para averiguar cuál es el problema real con el paciente.

Y, por último, la gran ventaja de los dispositivos es el hecho de poder evitar viajes a la clínica que puedan afectar al bienestar del animal. Gracias al empleo de dispositivos específicos, es posible evitar momentos de ansiedad o de estrés para nuestros compañeros en el desplazamiento hacia la clínica veterinaria, sin sacrificar el seguimiento óptimo de su salud. 

 

El arnés multiparamétrico y la telemedicina

En todo caso, siempre será necesario tener en cuenta que la telemedicina no es un sustituto total de las visitas en la clínica. Es un complemento ideal para mejorar el seguimiento de la salud de las mascotas. Sobre todo, los profesionales tendrán que tener en cuenta que en España todavía existen límites, marcados por el código deontológico del Colegio de Veterinarios.

En el caso de España, no es posible aplicar telemedicina a nuevos pacientes, pero puede ser una herramienta muy útil para tratar a los animales que ya hemos visitado en consulta. Sobre todo, en los casos leves que necesitan hacer un seguimiento o en situaciones donde el cliente tiene una duda puntual. 

Sin embargo, también cabe decir que la telemedicina veterinaria en España todavía está en proceso de crecimiento. Puede ser una oportunidad excelente para que una clínica pueda adelantarse a sus competidores y ofrecer un servicio innovador. Además, a través del alquiler de dispositivos, como el arnés multiparamétrico, puede convertirse incluso en nueve fuentes de ingresos para cubrir los gastos básicos.

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