Si cuentas con tu propia clínica veterinaria, te habrás dado cuenta de que los retos que conlleva la gestión de la empresa son totalmente distintos a ejercer tu profesión de veterinario. Y a pesar de que cada vez más estudiantes y veterinarios quieren abrir su propia clínica, en muchas ocasiones no se tienen los conocimientos básicos para gestionar y promocionar el negocio. ¿Te has preguntado alguna vez cómo puedes mejorar tu rentabilidad? En este artículo vamos a repasar los básicos de dirección y gestión de clínicas veterinarias, para que puedas mejorar la rentabilidad de tu propia clínica. 

 

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¿Qué es la rentabilidad?

Antes de empezar, es necesario definir el concepto más importante para la supervivencia de la clínica: la rentabilidad. En pocas palabras, tener una empresa rentable consiste en generar más ingresos que gastos. Es decir, es la situación en la que el negocio consigue generar beneficios. 

Cuantos más beneficios consigue la empresa, más rentable es. Sin embargo, una clínica está compuesta por varios servicios, y lo más inteligente será analizar cuáles de ellos son los que mayor rentabilidad proporcionan, para incentivarlos.

De hecho, en muchos casos la rentabilidad está asociada al concepto de “retorno de inversión”, que consiste en saber cuánto dinero has recuperado de una inversión en concreto. Por ejemplo, en el caso de que apuestes por modernizar un instrumento de tu clínica, deberías calcular cuánto tiempo y dinero te has ahorrado o has conseguido gracias a esta mejora. ¿Has recuperado el dinero que destinamos a comprar el instrumento?

 

Principales acciones para mejorar tu rentabilidad

Ahora que ya hemos repasado los conceptos principales, ha llegado el momento de contestar la gran pregunta: ¿cómo puedes mejorar la rentabilidad? Vamos a ver tres consejos básicos que te ayudarán en esta tarea.

 

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Reduce tus costes

En muchos negocios, es habitual encontrarse en un círculo vicioso de ganar más para gastar más. Hay ciertos momentos puntuales del negocio en el que es lógico, como en momentos de crecimiento, pero no siempre es lo más recomendable. Uno de los primeros pasos que tendrás que hacer es analizar cada uno de tus costes para averiguar si es posible reducirlos.

La mejor herramienta para hacerlo son las fichas de costes: un documento en el que deberías anotar en detalle todos los costes relacionados con cada servicio. De esta manera, podrás averiguar si es rentable o es necesario revisar los procesos y los instrumentos asociados. 

Por ejemplo, quizás todavía utilices una máquina de rayos X antigua, que te resta muchos minutos de la jornada laboral de tus empleados. Al modernizarla, podrías ahorrarte todo este tiempo para dedicarlo a otra tarea.

Una vez hayas localizado los costes que quieras reducir, puedes: 

  • Negociar con tu proveedor para conseguir un mejor trato.
  • Externalizar el servicio si crees que no merece la pena ofrecerlo.
  • Enfocarte en mejorar los procesos a través de la tecnología.

 

Invierte en tecnología

Quizás pueda parecerte contradictorio que tengas que “gastar” más dinero para poder mejorar la rentabilidad, ¿verdad? Sin embargo, año a año salen avances tecnológicos en el sector de la veterinaria que permiten mejorar los procesos y la calidad del servicio que ofreces.

Invertir en instrumentos tecnológicos que te ayuden a reducir el tiempo dedicado por paciente, te permitirá agilizar los procesos y, en consecuencia, poder atender a más clientes. Por ejemplo, al emplear un arnés multiparamétrico, puedes hacer el seguimiento de tus pacientes hospitalizados de manera muy sencilla, con lo que puedes llegar a ahorrarte el 60% de los gastos asociados a la hospitalización.

 

Sube los precios de tus servicios

Otra manera directa de mejorar la rentabilidad de tu clínica es subiendo los precios de los servicios que ofreces. Sin embargo, para hacerlo tendría que estar justificado. Por ejemplo, es posible que hayas modernizado las herramientas para ofrecer el mejor servicio de tu zona o que hayas invertido en acciones de marketing para mejorar el posicionamiento de tu marca.

Si optas por subir los precios, queremos compartir contigo un último consejo: al ganar más dinero, tendemos a gastar este excedente. ¡Hazlo con cabeza! Y ten siempre en cuenta la rentabilidad, si este es tu principal objetivo.

 

Rentabilidad más allá del dinero

Como hemos visto, para llevar la dirección y la gestión de una clínica veterinaria es necesario tener en cuenta varios factores. ¿Quieres profundizar más en la gestión de tu clínica? Queremos compartir contigo un ebook con toda la información para aprender a mejorar la rentabilidad de tu clínica veterinaria.

Sin embargo, nos gustaría cerrar este artículo con una pequeña reflexión. Aunque la rentabilidad económica es importante para una empresa, también vale la pena tener en cuenta otros aspectos, como el impacto social o la calidad del servicio del cliente. En pocas palabras, a la hora de tomar tus decisiones, ¡ten siempre en cuenta tus valores éticos para crear una clínica que merezca la pena!

 

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